Sin indagar mucho en el por qué, Jim Carrey se ha ido alejando paulatinamente del intérprete cómico (y a veces dramático) de sus primeros roles, y ha entrado en una etapa que ya ha desconcertado al medio. Durante este proceso, el actor canadiense ha ido cultivando (¿sin querer?) una estampa más alejada de las luces y la frivolidad, y ha entrado en una etapa mucho más reflexiva, tanto con su propio trabajo, como en términos más personales. Algo similar a lo que, gracias a Man on the Moon (protagonizada por el mismo Carrey), sabemos que vivió Andy Kaufmann durante su estrellato.

Por esa cinta de Milos Forman, se hizo más conocida la historia de Kaufmann, y luego de ver a Carrey últimamente, hemos podido conectar los puntos y formar el dibujo de lo que puede pasar en todo este enjambre. Ahora, gracias al documental Jim & Andy: The Great Beyond, recientemente estrenado en Netflix, tenemos de primera fuente el relato del mismo Jim junto con un trabajo intenso de making of de la película antes mencionada. Un making of con una dirección mucho más creativa, a cargo de la ex novia de Andy Kaufman, Lynne Margulies, y que fue pensada como parte de la campaña publicitaria, según lo cuenta en el mismo documental, que finalmente fue cancelado para su distribución para no dejar al actor como un imbécil pedante e insoportable.

¿Donde va?

El documental dirigido por Chris Smith (American Movie), profundiza en el proceso de inmersión que Carrey tuvo en el personaje de Andy Kaufmann durante Man on the Moon. Explora en la fuerza con que tomó el rol y cómo, cuando las cámaras dejaban de filmar, Andy persistía en el set y, de a poco, ya no era Carrey el que estaba allí, sino el mismísimo Andy. Este metraje camina junto a una entrevista al actual Jim, frente a cámara.

Allí, recuerda la década de los 90, cuando ya era una de las estrellas más grandes de Hollywood con La Máscara, Ace Ventura y Dumb and Dumber, las tres en 1994. Desde allí empezó en un camino más inclinado al drama, del que más reconoceremos seguramente será El Show de Truman. Pero fue en Man on the Moon donde su método de actuación va al extremo. Y el documental se centra al comienzo en este proceso de inmersión, cuando los límites entre ficción y realidad se van desdibujando.

Pero ¿esta ambivalencia es meramente interpretativa? Aparentemente no. Porque en el rodaje también estarán detrás de cámara los familiares reales de Andy, quienes comienzan a relacionarse con Jim como si fuera Andy, y ahí es donde comienza a ser más perturbante.

Cuidado…

El empuje de los límites hará que las reacciones de quienes lo rodean vayan cambiando, especialmente con Gerry Becker, quien interpreta al papá de Andy, y que también entra en el método. Allí habrá una escena espeluznante durante el maquillaje, en una pelea padre-hijo que tensionará al equipo. Es en situaciones como ésta, o como cuando Jim interpreta a Andy interpretando a Tony Clifton, que deja de ser Carrey. Finalmente, experimentará una liberación genuina que comenta frente a cámara, en retrospectiva.

Tomar la persona (como arquetipo) y despojarse de su propia identidad no sólo será clave para entender al personaje que interpreta en la película de Forman, sino que además reflexionará sobre el libre albedrío, cuestionándolo en una línea breve pero decidida. Esto nos dará explicaciones sobre el presente de Jim.

Es recomendable ver Man on the Moon antes de ver este documental. Así, podrán tener un mejor sabor sobre las reacciones frente a cámara de Danny De Vito y Paul Giamatti, que respectivamente hacen de George Shapiro y Bob Zmuda. Imaginar que detrás de esa película estaba todo esto, en inmenso.