Este jueves se estrenó la nueva versión de It. No es necesario decirlo, ya que nos han invadido por todos lados con críticas, y publicidad, y virales, y disfraces de payasos diabólicos. No es una queja, sino una constatación. Para qué decir el recuerdo de la versión televisiva gringa, con Tim Curry, quien declaró estar encantado con el nuevo estreno, despejando toda duda sobre peleas de egos y esas cosas.

Pero lo que no me ha dejado dormir en todo este tiempo no es Pennywise, sino la versión india de It. Claro, porque en Bollywood no se contentan con subtitular las producciones gringas, sino que hacen sus propias versiones. Así, Woh es la versión televisiva de la It de 1990.

Woh, que contiene una sola temporada de 52 episodios, es igual a It, solo que mil veces más bizarra. Por eso, lo primero es desprejuiciarse y entender la dinámica de este país, al menos en su producción cinematográfica.

Al igual que el cine y la tele noventera de esos parajes (descubrimiento tardío gracias a Internet, obviamente), Woh es pobremente iluminada y con una sensación de plagio tremenda. Por ejemplo, en vez de la alcantarilla icónica, acá es una piscina.

Disfruten de la presentación

Digamos que Woh es una adaptación libre de la segunda mitad de la historia de Stephen King. Sentando la historia con un flashback, se centra en un grupo de chicos que se enfrentaba a un payaso asesino. Varios años más tarde, ya de adultos, este payaso asesino regresa, por lo que debe ser enfrentado.  

Estéticamente, y por la factura, tiene a confundirse mucho más con Killer Klowns from Outer Space. Además, en esta versión india, el payaso se llama The Joker, o El Bromista. Aún con la falta de sutileza en robar ideas, y con una conciencia nula en derechos de autor, Woh tiene escenas calcadas de la serie, como cuando el equivalente indio de Ben Hanscom ve a su padre muerto, que por supuesto es El Bromista disfrazado:

En Youtube están todos (sí, TODOS) los episodios de Woh, aunque sólo en hindi y sin subtítulos (ni siquiera en ingles), lo que es una pena para poder disfrutar completamente este material. En todo caso, la producción audiovisual cutre nunca dejará de sorprendernos.