Todd Solondz no es un director al que le guste edulcorar sus películas. Más bien, se enfoca en retratar la miseria humana de la vida de suburbio de clase media estadounidense. En el caso de esta película, Palindromes (2004), Solondz (Storytelling, 2001)busca, con una trama extraña y oscura, retratar las dinámicas de poder en la familia, la soledad y la esperanza, con un estilo que desafía el convencionalismo más lineal.

Partamos

La historia se centra en Aviva (interpretada por siete actrices distintas y un actor) es una niña de 13 años que lo único que desea en el mundo es convertirse en madre. Al quedarse embarazada, ella es forzada por su madre a hacerse a un aborto, pero Aviva escapa de su casa y termina en un motel de mala muerte con un camionero. Luego de eso, llegará a un aparente muy buen hogar dirigido por Mama Sunshine, que se ocupa de una gran familia de niños discapacitados que ella adoptó.

Lo sombrío de la historia es la característica principal del cine de Solondz. La distancia que da a sus personajes aporta a que la audiencia se sienta superior moralmente, atacando a los sistemas de creencias más progresistas. Esto se logra con unos diálogos brutales, otra característica de Solondz, cuyos personajes parecieran no tener sentido de la cordialidad.

En ese sentido, la mamá de Aviva, una señora sobreprotectora, enumerando todas las desgracias de quedar embarazada. Ella, que se ve a sí misma como una portadora de valores positivos, ejercerá un poder aparentemente suave, de ese tan común en los jefes buena onda.

El tener a muchas Avivas puede funcionar en un sentido superficial como reflejar un mal que afecta a muchos. Pero más profundamente, aporta notoriamente al distanciamiento y a una eliminación emocional. Y por ello, la desgracia de su recorrido se hace más evidente. Aviva es un palíndromo, que viene siendo el título de la cinta. Se lee hacia atrás o adelante, diciéndonos que una persona será siempre la misma. No hay libre albedrío. Nada cambia.

Claro que…

Lo que sí suele ser más maleable en la película es el terreno moral. Nunca estamos seguros de quién es bueno o malo, si debiéramos sentir pena o no. Donde la sátira logra su mayor esplendor en la casa de Mama Sunshine, una especie de comunidad cristiana muy feliz. La mezcla perfecta entre la Familia Brady y la Familia Manson.

Seguramente la Aviva de este episodio es con la que el espectador logrará conectar más. Esta niña de 13 años es interpretada por una actriz que está en las antípodas de lo que fueron las Avivas anteriores. Ella evoca mucha empatía, especialmente cuando se da cuenta de las mismas relaciones de poder en mundos para ella desconocidos.

Por último, podemos decir que Palindromes es mucho más que una típica crítica social. La ambigüedad moral se presenta mucho más real, aportando a un ejercicio intelectual hacia nuestras propias vidas.