Fantastic Dinosaurs of the Movies es una obra pensada para la nostalgia. En su poco más de una hora de duración compila una serie de trailers de películas de monstruos de distintas épocas, pero siempre antiguas. De esas cuyos efectos especiales eran animaciones cuadro a cuadro, o un sujeto metido dentro de un disfraz de monstruo, destruyendo una ciudad de cartón.

¿De qué se trata?

Los trailers cuentan una historia, pero también sirven para enganchar al espectador indeciso. Seguramente en la época en que estos trailers estaban en la sala de cine en Estados Unidos, muchos se sorprendían con la fantasía lograda en aquellos trabajo que a nuestros ojos actuales puedan parecer artesanales, pero que eran el tope de línea de la época.

También, Fantastic Dinosaurs of the Movies busca, en cierto sentido, revalorar un cine de monstruos muchas veces relegado a lo B, al bajo presupuesto o al mal gusto. Pocas veces serán objeto de estudio de la academia, pero afortunadamente tampoco buscan serlo. El cine de monstruos busca entretener, aunque en algunas oportunidades, también cuestionar el mundo en el que fueron concebida, como Gojira (En Fantastic… hay un trailer de la versión gringa de la cinta, con escenas de la original).

Así, desde la era más temprana del cine de monstruos, hasta 1981 con The Loch Ness Horror, recorre una historia y levanta el esfuerzo de técnicos y creativos que montaron los cimientos para dar forma al cine de hoy. En ese trabajo, Ray Harryhausen es el más destacado. En él se enfocan durante el inicio de la película, que aporta una breve introducción sobre el incipiente mundo del cine de monstruos en la cultura pop.

¿Cómo? ¿Sólo trailers?

No hay trama. Es sólo una colección de trailers en cierto orden, donde destacarán obras como King Kong. Pero también como Simbad y la Princesa (The 7th Voyage of Sinbad), y Jason y los Argonautas. Eso sí, como todo trailer, la idea es engatuzar con los mejores fragmentos de la cinta. Por ello, probablemente muchas de las escenas que vean aquí serán las icónicas de cada película.

Otras menos conocidas son Rodan, El Valle de los Dragones, Ghidrah, el monstruo de tres cabezas, y Mundo Perdido. Esta última, basada en la novela de Arthur Conan Doyle. (que no es la misma novela de El Mundo Perdido de Jurassic Park, ojo).

Como sea, es mejor sentarse y disfrutar de esta belleza, que bien debería ser preservada por la UNESCO.