Seguramente muchos tuvieron en su primer Windows 95 un antivirus McAfee instalado (Yo tuve Norton, pero esa es una larga historia). Bueno, por esa época McAfee construía su imperio en base a la creación del célebre software, y todo hacía parecer que este buen emprendedor se convertiría en un gurú de la informática.

Ese es el punto de partida de Gringo: The Dangerous Life of John McAfee, el documental (disponible en Netflix) sobre el inventor del mentado antivirus, y cuya vida tomó ribetes entre espectaculares y bizarros, que nada hacía presagiar (sí, copié esa frase).

Todo esto me suena…

La verdad, el punto de partida es Nannette Burstein, su directora. En primera persona, se contacta con John por mensajería de Facebook. Allí, Burstein destaca la mezcla de agresividad y necesidad de McAfee. Así, entre entrevistas e investigación de campo con allegados al empresario, McAfee le envió algunas fotos secretas de vigilancia que había tomado de ella y su equipo de cámara.  Miedito.

Años después de crear el omnipresente software antivirus McAfee, se instala por un breve período como maestro de yoga que más parece centrarse en sexo. Luego de eso se traslada a Belice, donde se involucra (coimea) con la comunidad a través de donaciones.

Ya en la selva de Belice, contrata a un graduada de Harvard para convertir las plantas en medicina. Desde el testimonio de ella, entendemos cómo McAfee pasó su tiempo concediendo entrevistas sobre productos inexistentes y buscando inversionistas. Al parecer, en su mente vivía casi como Sean Connery en Medicine Man (1992).

Como si fuera poco…

Todo se torna más enredado, con guardaespaldas armados, paranoia, y acusaciones por la muerte de dos hombres del lugar. Sin contar con que la graduada de Harvard lo acusa de violación. Como si fuera poco, la graduada de Harvard cuenta un episodio de violación por parte del magnate. Pero lo que hace peligrar la libertad del empresario será la muerte de, obvio, un americano blanco.

El documental se nutre de muchos testimonios de personas involucradas y cercanas a la vida de McAfee en Belice. Incluso de sus “novias” a quienes pagaba, y del hombre que se cree responsable de llevar a cabo el asesinato del vecino (el americano blanco). Todo esto deconstruye la personalidad de un sujeto megalómano, con deseos sórdidos y una acumulación de poder que ya nos parece siniestramente familiar viniendo del país del norte.

“Gringo” es un examen de cómo con poder llevó su privilegio al extremo destructivo. Funciona como una acusación sobre el sensasionalismo, que confunde la excentricidad con la legitimidad, y cómo los medios prefieren el testimonio de una celebridad fuerte. ¿Historia similar? En 2012 McAfee arranca de Belice y regresa a Estados Unidos. Allí, intentó buscar la candidatura presidencial del Partido Libertario 2016 (que finalmente no ganó).