El Hombre del Planeta X es una cinta dirigida por Edgar G. Ulmer (Detour), un realizador austriaco que se sentirá muy cómodo con la libertad creativa del cine B. Realizada en 6 días, y con un plot bastante sencillo, los críticos han situado esta obra de Ulmer como una de las cumbres del cine de bajo presupuesto, pero hecho en serio, y que pavimentará el ejemplo clásico de la invasión alienígena de la década.

¿De qué va?

La trama va más o menos así. El profesor Elliot y su hija Enid tienen desde hace algunos años un observatorio con un telescopio en una pequeña isla del norte de Escocia. Un día aparece un nuevo planeta en el sistema solar, y Elliot lo llamará Planeta X. Además, el inescrupuloso doctor Mears y el periodista/héroe gringo John Lawrence acompañarán la acción con disímiles intenciones.

En medio de todo esto, en el bosque aparece el mentado extraterrestre y deciden estudiarlo. Elliot y Lawrence lo ven mudo, pero aparentemente no hostil. Durante una inspección del equipo del extraterrestre, ambos aprenden que el metal alienígena es muy superior a cualquier cosa encontrada en la Tierra, y el siniestro doctor Mears comienza a fantasear sobre las riquezas que podría traer dicho metal.

Profundicemos

El Hombre del Planeta X está impregnada, sin mala intención, con los clichés habituales del género para situar la historia. Pero lo más dimensional del extraterrestre será cuando se vuelve violento después de una interacción humana negativa, que lo lleva a secuestrar a Enid. Aún así (y aunque después de decir eso suene raro) este ser no representará peligro, y la forma en que Ulmer lo construye es exquisitamente ambigua: No viene a invadir, aunque nunca estaremos muy seguros de lo que está planeando. Descubriremos que el antagonista será mucho más terrícola que espacial.

Los diálogos de los personajes tienen a ser a veces insoportablemente expositivos, típico de la época. Pero a diferencia de muchas películas posteriores de ciencia ficción B, es un guión muy inteligente. El hecho de que los extraterrestres probablemente no podrían respirar en nuestra atmósfera. La geometría se utiliza como un lenguaje universal (ojo, es 1951).

El decorado de la cinta fue reciclado de Juana de Arco de Victor Fleming, con Ingrid Bergman (1948). Seguramente por esto, y por su pasado de film noir, Ulmer establece gran parte de esta película en la noche con una niebla espesa en las escenas externa. Adempas, Ulmer había dirigido terror, con El Gato Negro (1934, basado en la obra de Edgar Allan Poe). Así, el director sabrá mezclar film noir, ciencia ficción y terror. Todo esto, con muuuuuy poco dinero.

Definitivamente El Hombre del Planeta X es una película a la que hay que dar una oportunidad y disfrutarla.