El mítico actor estadounidense Adam West, mejor conocido por su papel de Batman en la serie televisiva del hombre murciélago (1966), murió este viernes 9 de junio a los 88 años, a raíz de una leucemia que llevaba hace años.

West había interpretado anteriormente otros roles. Tuvo su primer papel protagónico en Robinson Crusoe on Mars (1964), un filme que rescataba la historia de Daniel Defoe pero ambientándola en el planeta rojo. También incursionó en la baja comedia cuando acompañó a Los Tres Chiflados en The Outlaw is Coming (1965), la última película del trío. Pero sería la serie de Batman la que lo llevaría al estrellato.

Se puede decir que en los 120 episodios de 1966 a 1968, West creó uno de los personajes más inusuales en el panteón de superhéroes. Sus diálogos entre serios y cursis, a medida que enfrentaba a un variopinto listado de villanos, otorgó un carácter muy lisérgico a la historia, propio de una época pop donde salieron otros productos igual de bizarros (como The Prisoner, de Patrick McGoohan). Además, sus aportes estéticos (como los planos inclinados cuando aparecían los malos) le dieron un sello especial, recordado hasta el día de hoy.

Batman fue una serie orientada hacia el público infantil, pero fue seguida por adultos, quienes veían en los argumentos un sutil toque de sátira. Para West significó la celebridad instantánea en todo el planeta. Como podía esperarse, éste éxito supuso una monstruosa campaña publicitaria que instauró lo que se denominaría la batmanía.

La música de la serie fue un hit. Los actores de Hollywood estaban ansiosos por desempeñar el papel de alguno de los pintorescos villanos y un largometraje titulado Batman (1966) lanzó la batmanía a la pantalla grande.

En 1968, habiendo decaído los números en los ratings, la serie fue cancelada. La serie había salvado su bienestar económico pero también lo había encasillado en el papel de Batman. Por ello, a West se le vio muy complicado en conseguir trabajos. De hecho, en 1970 fue considerado para ser del agente 007, pero su acento norteamericano no le jugó a favor.

En 1977 se intentó de nuevo animar la carrera del personaje con The New Adventures of Batman, contando con las voces de Adam West y Burt Ward (que hacía de Robin), pero sin éxito.

Últimamente, Adam West le ponía la voz a su personaje homónimo en la serie animada Padre de Familia, donde hacía de alcalde de la ficticia ciudad de Quahog. Allí, se reía de sí mismo y de esa fama de la cual nunca pudo zafarse (porque seguramente nunca lo quiso). En todo caso, y sin falsa justicia, Adam West siempre será recordado por ser el Batman rechoncho, pero el más icónico.