La TV por cable de comienzos de los 2000 traía a nuestros ojos películas que, en una época pre IMDB, era muy difícil de investigar. Ahora, claro, donde todos somos millenial, podemos dar en segundos con películas recónditas. Por eso, durante varios años, recordé haber visto esta de Matthew Broderick y Reese Witherspoon sin saber ni como se llamaba. Eventualmente, di con Election (1999).

Escrita y dirigida por Alexander Payne, seguramente más conocido por su Óscar en Sideways o la nominada Nebraska, presenta aquí una sátira muy precisa y brillante sobre el mundo político en una secundaria de un pueblo remoto.

La historia…

Jim Mcallister (Matthew Broderick) es un profesor en esa escuela. Un tipo cuya vida rutinaria colinda con la mediocridad. En tanto, Tracy (Reese Witherspoon) es la típica listilla que saca buenas notas y participa en todo. Su personaje está muy bien logrado, porque desagrada a un nivel hilarante: responde todo, participa en todas las actividades extraprogramáticas, etc.

Jim ve a Tracy, y reconoce en ella a ese monstruo a quien todo le sale bien. Pero conoce su lado oscuro. Yayas como que salió con un colega suyo, que resultó despedido y su vida profesional destruida. Jim la odia, pero también se conoce a sí mismo, y sabe que puede caer en esa tentación. Se imagina en la noche a Tracy hablándole al oído, y le da escalofríos pensar qué puede ocurrir.

Por eso, está dispuesto a que corra sola, por lo que Jim convence a Paul Metzler (Chris Klein, más conocido como Oz en American Pie). Paul es el típico deportista que, ahora lesionado, será tentado para presentarse a la elección y liderar el centro estudiantil. Jim ve que, por su popularidad, Paul puede barrer con Tracy.

Finalmente aparecerá Tammy, la hermana lesbiana de Paul (Es 1999, ojo). Una outsider que se postula a la presidencia del centro sólo para joder, y acabar con el sistema. Eso sí, la historia desde su punto de vista tendrá más relación con Paul que con los demás personajes.

El fondo…

Más allá de esta premisa típica de película adolescente, el foco principal será cómo Jim cae en la tentación. Tanto en dos caminos: en asegurar que Tracy no gane las elecciones, como en la tentación sexual muy sutil de Tracy, como la más evidente de Linda, la ex esposa de su amigo profesor con quien empieza a flirtear muy nerd (ah… el profesor amigo estaba casado y lo echaron, ojo).

Con tantos personajes interesantes, la película presenta muy tardíamente a Paul y a la anárquica Tammy. Ellos son quienes añaden más sabor al relato. Incluso opacando a Tracy, que ya a esa altura parece una listilla muy unidimensional.

En la suma total, Election es una película divertida, que representa muy bien la atracción sexual y los celos profesionales y de éxito. No por nada, Election es una cinta post-caso-Mónica-Lewinski. En ese sentido, refleja lo gringo de suburbio a la perfección (similar a como lo hará más adelante Storytelling).